Reciclaje A. Marquez
Blog
Ultimas noticias

La industria siderúrgica recicló 10,6 millones de Tn de chatarra en 2014

aceria_unesid_3075

 

Según la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), el esfuerzo exportador del sector durante 2014 ha permitido que la industria siderúrgica española reciclara 10,6 millones de toneladas de chatarra en 2014, participando en un ciclo que la convierte en uno de los grandes líderes del reciclaje de acero en Europa (junto con Italia y Alemania), y en el campeón indiscutible en España por volumen sobre todos los demás materiales que se reciclan.

 

En España, se recicla más acero que la suma del resto de materiales juntos. Así lo indican fuentes de Unesid, desde donde aseguran que se trata de un mercado “con unos innegables beneficios ambientales y económicos, en un ciclo respetuoso con el medio ambiente y comprometido con la seguridad, que resulta posible gracias a la concienciación de todos los operadores de la cadena”.

 

Asimismo, explican que la industria siderúrgica española tiene “capacidad suficiente” para reciclar toda la chatarra de acero que se genera en el país y, además, “añade valor con total garantía medioambiental a los 5 millones de toneladas de chatarra que se importan del exterior”

 

Fuente: Metalesymetalurgia.com

LA SITUACIÓN DEL RECICLAJE DE LAS LATAS DE BEBIDAS EN ESPAÑA Y EUROPA

SITUACIÓN EN ESPAÑA 

Casi nueva de cada diez latas de bebidas se reciclan en España

latas3-300x196

El 75% de los productos de acero y cerca del 50% de los de aluminio se fabrican utilizando productos ya usados como materia prima, como las latas de bebidas recicladas.

 

Los metales son recursos inagotables ya que son materiales permanentes que no desaparecen una vez han sido utilizados. Por esta razón se pueden volver a convertir en los productos que eran o bien en otros productos nuevos, con las mismas propiedades. Además, el ahorro energético producido al reciclar un producto metálico se conserva en el metal.

 

Tal es el caso de las latas de bebidas, cuya tasa de reciclado en España durante 2013 superó el 87%, con un valor medio ponderado del 87,4%. Este crecimiento de un punto porcentual frente al año anterior, en unos valores ya de por sí muy altos, representa un nuevo hito, y en términos sencillos quiere decir que nuevamente más de 6.000 millones de latas de bebidas se han vuelto a convertir en productos de acero o de aluminio, según la Asociación para el Reciclado de Productos de Aluminio (ARPAL).

 

En España el 75% de los productos de acero y cerca del 50% de los de aluminio se fabrican utilizando productos ya usados como materia prima, ya que no hay un límite en la cantidad de material reciclado que se puede utilizar en un producto de estos materiales (el 100% puede ser reciclado).

 

Si bien debido a la caída del consumo doméstico el volumen de envases metálicos recuperados en el conjunto del país solo ha experimentado un pequeño aumento, es destacable el caso de Canarias, donde las cantidades recuperadas han aumentado más del 90%, y casi se han triplicado en los tres últimos años.

 

Por otro lado, la tasa de reciclado para las latas de bebidas en 2013 en España está muy por encima de la media europea.

 

SITUACIÓN EN EUROPA

Europa ya recicla casi siete de cada diez latas de bebidas

 

cans-300x225

La industria europea del aluminio se muestra satisfecha con la evolución del reciclaje de envases, pero considera que estas tasas solo podrán mejorarse con nuevas inversiones en los sistemas de recogida y clasificación de residuos.

 

La tasa media de reciclaje de envases de bebidas de aluminio en la UE ha crecido un 1,5% hasta alcanzar un nuevo récord del 69,5%. Si consideramos la recogida de latas en todos los países europeos más Turquía, el resultado es que el metal de más de 27.500 millones de envases entró de nuevo en el circuito de fabricación de nuevos productos de aluminio, en un ejemplo de economía circular.

 

Las latas recogidas representan un total de 390.000 toneladas de aluminio reciclado, que evitaron la emisión a la atmósfera de más de 3 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (GEI). Esto supone, por ejemplo, las emisiones que generan de media todos los habitantes de una ciudad como Bilbao.

 

Cada tonelada de aluminio reciclado ahorra el 95% de la energía usada o de los GEI emitidos para producir la misma cantidad de aluminio primario, según un informe de 2013 de la Asociación Europea del Aluminio (EAA) sobre la huella ambiental del sector.

 

La propia EAA considera esta ratio de de casi el 70% como un importante hito en el camino hacia su objetivo voluntario de reciclaje para latas de bebidas, que se sitúa en el 75% en el año 2015 y el 80% para 2020.

 

OBJETIVOS DE RECICLAJE REALISTAS

 

Sin embargo, Maarten Labberton, director del Grupo de Envases de EAA, se muestra cauto al respecto: “Estos ambiciosos objetivos sólo pueden alcanzarse si se realizan mejoras significativas en los sistemas de recogida y clasificación de envases metálicos y latas”. Pero también reconoce la importancia de los aspectos legales: “El marco regulatorio europeo debe ser más transparente y armonizado. Por lo tanto, instamos a las autoridades de la UE a presentar un paquete de economía circular revisado con objetivos de reciclaje ambiciosos pero más realistas”.

 

La industria europea del aluminio considera que se deberían hacer nuevas inversiones en las infraestructuras de reciclaje de los Estados miembros, de forma que se contribuya al desarrollo de una economía circular. Las fuentes de materiales valiosos como las latas de bebidas usadas y otros envases de aluminio pueden ser recicladas de forma infinita para la fabricación de nuevos envases y otros productos como bicicletas o materiales de construcción Así, la EAA apuesta por destinar fondos de cohesión europeos a ayudar en particular a aquellos Estados miembros que hoy están por debajo del promedio de recuperación.

 

A este respecto, Labberton comenta que “estos fondos podrían usarse de forma más inteligente, y respetando la jerarquía de residuos, con un fuerte foco en sistemas innovadores de recogida y clasificación de residuos para su reciclaje. El envío a vertederos de residuos reciclables debe superarse, y para la fracción resto de residuos –aquellos que no han sido separados en origen–, la incineración con recuperación de energía debe observarse como la segunda mejor solución, incluyendo la recuperación de metal de las cenizas”.

 

Fuente: ResiduosProfesional

 

 

 

La condición de fin de residuo de los metales no ha generado “ningún impacto negativo”

 

                                                                              aluminio_reciclaje_123rf_3047

 

Las normas europeas que rigen la condición de fin de residuo (EoW) para la chatarra de hierro y acero, aluminio y sus aleaciones no tienen ningún efecto negativo, ya sea en el mercado o en el medio ambiente, según concluye un estudio realizado por el European Commission’ + char(39) + ‘s Joint Research Centre (JRC) sobre los impactos de la disponibilidad de chatarra, flujos comerciales, precios, requisitos administrativos y medio ambiente o salud humana.

 

El análisis, basado en una encuesta realizada a 250 empresas, 15 asociaciones industriales y 25 autoridades nacionales, muestra que más de 1.100 empresas de chatarra ya están utilizando los criterios de la condición de fin de residuo en Europa. Más del 40% de los participantes consideró que en el mercado había mejorado la calidad de la chatarra y en particular aquella que cumple EoW, principalmente debido a “las estrictas normas sobre la contaminación máxima permitida y porque introduce sistemas de gestión de calidad más amplios”.

 

Entre las conclusiones del estudio destaca la fuerte respuesta de Italia, donde más de 1.000 empresas generan chatarra compatible con EoW, en parte debido a que existe un marco legal similar sobre materias primas secundarias, que precedió a la introducción de los nuevos criterios EoW en el ámbito europeo.

 

El informe revela que, hasta la fecha, la respuesta ha sido relativamente “modesta” en el resto de Europa, aunque se ha detectado un “gran interés” por parte de la industria en Reino Unido, los Países Bajos y España.

 

Al menos el 15% de la chatarra de acero y el 10% de la chatarra de aluminio consumida en Europa cumple EoW, según estima el estudio. “Es importante destacar que tanto los resultados de las encuestas como la opinión del taller de expertos muestran que, hasta el momento, la EoW no ha causado ningún efecto negativo en el mercado, ya sea en la calidad de la chatarra, en la disponibilidad/comercio o en el medio ambiente”, apunta el informe.

 

Beneficios de EoW
Un gran número de los encuestados destacan los beneficios de la introducción de EoW en la chatarra, entre los que se encuentran “un marco regulatorio simplificado respecto a la reducción de los impactos de la legislación sobre residuos, como por ejemplo no tener que obtener permisos y licencias de residuos; una mayor flexibilidad y seguridad jurídica para las empresas, lo que permite una clara elección entre operar bajo la legislación de residuos o en el marco de EoW; y la mejora de la calidad de la chatarra, lo que ha implicado un aumento en los precios de aproximadamente el 1%”, indica el estudio.

 

Sin embargo, algunas empresas han informado de que los costes de lograr el cumplimiento EoW ha sobrepasado los beneficios, por ejemplo, en relación con la certificación del Sistema de Gestión de Calidad (SGC) y el proceso técnico de reciclaje para reducir los niveles de contaminación.

 

Fuente: Metales y Metalurgia  Según un estudio del European Commission´s Joint Research Centre

EL RECICLADO DE CHATARRA DE METALES FERROSOS

El acero y el hierro, al igual que el resto de los metales, puede ser reciclado una vez que su uso inicial ha llegado a su término un número prácticamente ilimitado de veces, sin perder calidad, y cualquiera que haya sido su origen. Tal y como se mencionó anteriormente, las principales fuentes de chatarra de hierro y acero provienen de la obsolescencia de bienes de consumos e inversión (electrodomésticos, latas y tarros de acero, aerosoles, máquinas, automóviles, etc.) y de mermas industriales (tanto propia como industrial).

 

Son fácilmente identificables en los residuos a través de la separación magnética. Si se logra obtenerlo sin ningún tipo de contaminantes, se trata de un material 100% reciclable y puede reciclarse un gran número de veces –el acero es uno de los materiales más reciclados del mundo– donde la única limitación al rendimiento del reciclado viene determinada por tres factores:

 

– La efectividad del proceso de recuperación de los usos previos.

– La efectividad del sistema de recolección y selección.

– Las dificultades técnicas del reprocesamiento

 

El acero suele encontrarse con algunos elementos que complican su reciclaje como las varillas con hormigón, cercas o tuberías enterradas. En otros casos, es necesario remover la presencia de contaminantes en el mismo (por ejemplo, en el caso de las latas de hojalata de alimentos, es necesario remover el estaño que contienen las latas de acero a través de la remoción electrolítica de la placa de estaño).

 

PROCESO RECICLADO DEL ACERO

Toda esta chatarra ferrosa, una vez prensada en forma de grandes compactos, es enviada nuevamente a las acerías, donde el proceso de obtención de nuevos productos siderúrgicos (tanto aceros como fundiciones) a partir de chatarras férricas se realiza mediante hornos eléctricos (ciclo electrosiderúrgico). Este proceso se contrapone con el llamado ―ciclo integral de obtención de acero a partir de mineral en las instalaciones que disponen de altos hornos.

 

Según diversas estimaciones correspondientes al período 2006-2008, entre el 40-45% de las necesidades mundiales de acero viene satisfecha por chatarra reciclada, lo que supone importante beneficios medioambientales (reducción de la contaminación del aire y agua o menor generación de residuos) y económicos (ahorros en términos energéticos, menor uso de agua, ahorros en el uso de materias primas, etc.). Se calcula que el 80% del acero que se produce en España procede de material reciclado.

 

Fuente: Observatorio Industrial del Sector del Metal

 

 

 

 

 

“Las comunidades autónomas no persiguen con efectividad a los delincuentes que trafican con residuos”

ion-alicia-reciclaje01

Ion Olaeta y Alicia García Franco, Federación Española de Reciclaje

 

Ion Olaeta y Alicia García-Franco son, respectivamente, presidente y directora general de la Federación Española de Reciclaje (FER), el principal representante del sector de la recuperación y reciclado de bienes fuera de uso, como vehículos, aparatos eléctricos y electrónicos, envases metálicos, neumáticos o baterías de plomo. Desde fechas recientes, ambos son también vicepresidente de la patronal europea de reciclaje de acero (EFR) y vicepresidenta de la nueva Confederación Europea de las Industrias del Reciclaje (EuRIC). Por primera vez, dos españoles ocupan un cargo directivo en asociaciones europeas de la citada industria, un reconocimiento a la labor realizada en estos últimos años, según sus protagonistas. En esta entrevista, ambos expertos explican la evolución de este tipo de reciclaje en España, su situación actual y sus perspectivas de futuro. Según Olaeta y García-Franco, España es uno de los países de la UE con mejores cifras del reciclaje de estos residuos, pero advierten de sus desafíos, como combatir las tramas ilegales o coordinar mejor a los distintos protagonistas de la cadena para aumentar las tasas de recuperación y reciclaje.

 

¿Qué beneficios económicos, laborales y ambientales consigue el reciclaje?

 

Ion Olaeta: Muchos. Somos la principal mina de España. Nuestro sector es responsable de que se reciclen al año más de siete millones de toneladas de residuos metálicos de origen español. Gracias a ello, España es uno de los países de Europa con un mayor peso del acero reciclado. El 90% del acero producido en España tiene como materia prima la chatarra, el 50% del cobre o aluminio o, incluso, el 100% del plomo. Hace 25 años cerró Peñarroya, la última mina de plomo española, y, aún así, la producción de materiales que lo contienen (baterías de automoción principalmente) se ha mantenido. También somos responsables del reciclado de gran parte de la madera, fruto de la generalización de los muebles hechos con serrín, o de que la calefacción con biomasa (pellets) sea una realidad para calentar casas. Damos trabajo de forma directa a más de 30.000 personas y generamos casi 110.000 empleos indirectos. La industria española del reciclaje está cerca del punto porcentual del PIB. Es un sector crucial para la economía española aunque, en muchos casos, la sociedad y los políticos lo ignoren. Si España avanza hacia una economía circular, lo hace en parte gracias a este sector.

Alicia García-Franco: Poco puedo añadir. La importancia de nuestro sector es clave y cada vez se reconoce más.

 

¿Cómo ha sido la evolución en los últimos años de la recuperación y reciclado de los bienes fuera de uso en España?

AGF: España ha experimentado un gran avance de las instalaciones y los procedimientos de reciclaje. En estos últimos 15 años, han aparecido dos leyes básicas de Residuos y una gran multitud de reglamentaciones de campos específicos, como los vehículos fuera de uso (VFU), los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), los neumáticos, los envases, etc.

IO: La reconversión del sector ha permitido que los porcentajes de reciclaje sean cada vez mayores y que en campos como el reciclaje de vehículos, de electrónica o de otros materiales estemos entre los países de Europa con mejores datos.

 

¿A qué nivel se encuentra España en comparación con Europa?

IO: Depende del bien fuera de uso. En el caso de los VFU, somos de los pocos países en los que el objetivo de reciclaje y valorización se ha logrado sin imponer una nueva tasa a los ciudadanos, ya que el valor final del vehículo financia el coste de su descontaminación y reciclado. Por el momento, cumplimos con los porcentajes de reciclaje que marca Europa y lo hacemos con unos costes mucho más reducidos que los de algunos de nuestros vecinos europeos.

AGF: En general, estamos al mismo nivel que nuestros vecinos europeos e, incluso, como indica Ion, en algunos casos, con ventaja.

 

¿Ha afectado la crisis al reciclaje?

IO: Sí. Las fábricas producen menos material para reciclar y los consumidores estiran mucho más sus aparatos. Ha vuelto el sector de la reparación de electrodomésticos. No obstante, 2014 está siendo algo mejor que 2013, aunque me temo que nos llevará unos años retomar unos niveles de actividad más adecuados a un país del tamaño del nuestro.

AGF: En los últimos tres años, ha habido más desmantelamientos de empresas y de industrias. Si bien se cuenta con material para reciclar, esa fábrica no volverá a ponerse en marcha y, por tanto, no volverá a producir residuos para reciclar.

 

Se habla cada vez más del mercado negro de recuperación de materiales, los más conocidos son, tal vez, el del cobre o los envíos ilegales de materiales a países en desarrollo, donde la legislación ambiental es más laxa. ¿Cómo afecta al reciclaje y qué se hace para combatirlo?

AGF: Hay más noticias, pero se están haciendo más esfuerzos para acabar con esta lacra. Desde la FER colaboramos desde hace mucho tiempo con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Formamos parte de la iniciativa europea Pol-Primett, en la que están las Policías de toda Europa y representantes del sector oficial y legal del reciclaje. Cada vez se conocen mejor las formas de actuar de los delincuentes y se les persigue de forma más efectiva. Todo el sector ha adoptado controles para impedir que los operadores ilegales blanqueen el material en el sector oficial y se denuncia cualquier actividad fraudulenta detectada. Por desgracia, en muchos casos, las comunidades autónomas, tal vez debido a los recortes, no persiguen con efectividad estas operaciones ilegales. Alguna vez nos han reconocido que es mucho más peligroso y, además, suelen ser individuos insolventes.

 

IO: Tiene mucho más impacto mediático que dejen a toda una barriada sin luz o que paren el AVE, pero las principales víctimas silenciosas somos nosotros. Nuestros camiones tienen que llevar dos conductores para dificultar los asaltos y nuestras plantas tienen vigilancia 24 horas. Los ladrones prefieren robar en una planta de reciclado, donde pueden tomar el material ya procesado, o incluso robarlo en el camión camino de la fundición. A veces se ha difundido que el 70% de los RAEE son un turbio sistema de gestión y exportación ilegal. Nada más lejos de la realidad. Un tercio está bajo convenio de los Sistemas Integrados de Gestión (SIG) de los fabricantes de equipos, otro tercio se recicla sin convenio con SIG y otro tercio desaparece de los flujos legales.

 

En 2030 la UE exigirá que se recicle el 70% de los residuos urbanos y el 80% de los residuos de envases, además de prohibirse enterrar en vertederos residuos que puedan reciclarse a partir de 2025. ¿Se podrán lograr estos objetivos?

IO: Trabajamos para que así sea. Pero para ello se tiene que dar a nuestro sector su importancia como artífice del reciclaje real de esos residuos. En cuanto a los Residuos Urbanos, además de nosotros, intervienen muchos organismos e instituciones, como ayuntamientos, distribución, empresas de limpieza, etc., con intereses a veces contrapuestos y en ocasiones alejados del aprovechamiento de los residuos, lo que puede en muchas ocasiones condicionar la reciclabilidad de los materiales. En la medida en la que se permita una acción más directa de los recicladores con los productores de los residuos, se lograrán tasas de reciclaje mayores.

 

AGF: Desde la FER tratamos de simplificar los trámites y potenciar el reciclaje. No se debería permitir que fuesen a vertedero materiales que no pasaron antes por una planta de reciclaje. No se debería aplicar la misma fiscalidad o tasas al residuo que va directamente a un vertedero que al que viene de una planta de reciclaje. También se debería trabajar para mejorar la recogida de residuos entre todos los operadores de la cadena (productores, ciudadanos, municipios, plantas de selección y recicladores).

 

¿Cómo pueden contribuir los consumidores a aumentar las cifras de reciclaje?

AGF: El consumidor tiene un papel fundamental, debe tomar conciencia de ello y asumir su parte de responsabilidad. De su decisión de compra depende en gran medida el tipo de productos que se fabrican, a la vez que condiciona el resultado de la gestión de los productos al final de su vida útil. Si compra un mueble de madera reciclada, dinamiza el mercado del reciclaje de madera. Al desechar un ordenador, lo puede llevar a la distribución para que lo gestionen, al punto limpio municipal o a una planta de reciclado autorizada. Si lo abandona en la calle o lo tira al cubo de la basura, lo condena en gran medida al vertedero o, en el mejor de los casos, a un mediocre reciclado. Si colaboramos todos, el reciclado aumentará y su coste será menor.

 

IO: Yo invitaría a los ciudadanos a conocer el camino de sus productos tras desecharlos. Al tomar conciencia de esa capacidad de convertir esos productos en otros nuevos con material reciclado, reducimos nuestro impacto en el entorno y conseguimos que el desarrollo sostenible sea día a día un poco más alcanzable.

 

 

Fuente: Reordena

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies